La Biblia, por descontado, y además las Confesiones de san Agustín, aunque también ha mostrado su interés por El lobo estepario, de Hermann Hesse.
La Biblia, por descontado, y además las Confesiones de san Agustín, aunque también ha mostrado su interés por El lobo estepario, de Hermann Hesse.
Las “Confesiones” describen el permanente proceso, vital, de conversión cristiana, algo a lo que como autor y como pastor ha aludido en muchas oportunidades Benedicto XVI. Incluso el nombre, “Benedicto”, implica, en alguna forma, ese proceso.